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Cuesta de Moras, San José

Mi mensaje a Costa Rica

Amigas y amigos
Liberacionistas

A lo largo de mi vida me he mantenido en constante diálogo con personas de todos los sectores y procedencia. Los últimos meses no han sido la excepción. En mi recorrido por el país he encontrado a mucha gente angustiada por lo que estamos viviendo. Me han expuesto con el corazón abierto, el sufrimiento que viven por falta de trabajo y por el temor de no saber si al final del mes tendrán los recursos para pagar el recibo del agua, la luz, o incluso comprar sus alimentos. Además de la crisis económica, la pandemia nos ha alejado físicamente de nuestros seres queridos. El país ha sufrido la lamentable pérdida de personas maravillosas, profesionales, funcionarios, empresarios, ciudadanas y ciudadanos queridos a los que el COVID se llevó. Es desgarrador saber que nuestras cifras de desempleo son de las más altas en décadas. Un problema que afecta más cruelmente a las mujeres y a las personas jóvenes. Estamos hablando de medio millón de personas que no tienen trabajo, con historias de sufrimiento, con deudas que no pueden pagar, con sueños que no pueden alcanzar porque no logran encontrar un empleo digno.

Costa Rica no merece continuar por el camino de la ocurrencia y de la improvisación. No merecemos transitar de nuevo la ruta del experimento y la falta de experiencia en el manejo de los asuntos públicos. Hoy estamos pagando el precio de políticos cuya mezquindad no le permitió al país llegar mejor preparado para enfrentar una de las peores crisis de su historia, y el de otros que prefirieron defender los privilegios y los abusos de unos pocos,antes que hacer lo correcto y permitir que todos pudiéramos salir adelante.

Costa Rica necesita un liderazgo experimentado, pero a la vez renovado y convincente. Un liderazgo honesto que hable con claridad, que actúe consecuentemente y con valentía. Un liderazgo capaz de transformar la indignación que justificadamente sienten miles de personas, en acciones eficaces y en un renovado sentimiento de orgullo nacional.

Yo me identifico con los emprendedores y con los trabajadores independientes, pues he ejercido como abogado y pequeño empresario desde muy joven. Estoy comprometido con hacer los cambios que se requieren para tener una economía competitiva que genere los empleos y el bienestar social que el país necesita. Para disminuir la pobreza y luchar contra la desigualdad, la discriminación y la exclusión. Para garantizar que las mujeres tengan las mismas posibilidades de progreso que los hombres y que nuestros niños, niñas y jóvenes estén en las aulas recibiendo una educación de calidad mundial. Para que nuestros adultos mayores vivan dignamente en su vejez. Para que tengamos un país seguro y recuperemos el control que estamos perdiendo de nuestro territorio en manos de las bandas criminales. Para apostar por los innovadores, por los que sueñan, por los que transforman. Para producir eficientemente al tiempo que combatimos el cambio climático y cumplimos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Mi compromiso es trabajar para lograr las condiciones que hagan posible que en Costa Rica las ilusiones se conviertan en realidades.
Vivimos en una época que nos llama a la acción. Esta convención del Partido Liberación Nacional no se trata simplemente de ganar una elección, se trata de devolverle el rumbo y la esperanza a Costa Rica. Esto se logra con trabajo, coraje, audacia y con una experimentada, pero renovada generación al frente de nuestro Gobierno. Una generación que no llegue a repetir recetas que no funcionan, y que tampoco llegue a aprender durante su gestión. Al gobierno no se llega a improvisar, se llega a ejecutar lo que se conoce, para poder darle buenos resultados a las y los costarricenses.

Amigas y amigos: Soy un costarricense orgulloso de nuestras tradiciones democráticas y un liberacionista orgulloso de mi partido, en el que me nutrí de los valores cívicos de la participación y la tolerancia. Quien dio sus primeros pasos desde las bases. A mí nadie me heredó nada. Al igual que ustedes, he celebrado los triunfos y he sufrido las derrotas del partido y siempre he dado la cara. Nunca me he escondido, ni me he marchado. Ni por cálculo, ni por conveniencia, ni buscando el olvido. Costa Rica no merece otra campaña electoral con candidaturas vacías, llenas solamente de consignas, sin ideas, ni carácter, ni propuestas.

Gobernar no es fácil. Gobernar es decidir más que complacer. Gobernar es tomar decisiones en temas complejos, que afectan a distintos gremios y tocan los intereses de mucha gente. Gobernar requiere hablarle a las personas con respeto y decirles las cosas como son. Gobernar requiere innovar sobre la base de lo aprendido. Gobernar requiere sentarse a la mesa, pero además requiere generar las condiciones de confianza para que todos podamos escuchar, dialogar y también disentir. Gobernar requiere saber que no existe futuro posible, si el presente no lo construimos ya. ¡Gobernar es estar presente y dar la cara, con honradez y valentía!

Liberacionistas: no podemos correr el riesgo de una tercera derrota electoral del partido más experimentado del país en momentos en los que más nos necesita. Costa Rica no aguanta cuatro años más de incompetencia, como tampoco aguantaría cuatro años de fundamentalismo y demagogia. La gente nos está viendo con atención. Mujeres y hombres, en todo el territorio nacional, desean que nuestro partido presente un candidato serio, honrado, con carácter y experiencia. Un liderazgo renovado que le permita decir confiados: “Esta vez voy a votar por Liberación Nacional porque ahora sí me convence”. Por eso estoy aquí. Ustedes me han visto hablar siempre de frente y sin engaños aún cuando se ha tratado de los problemas más complejos. Porque me han visto defender ideas y principios, aunque fueran impopulares. Porque tengo la experiencia que se requiere para gobernar y porque mis posiciones han sido siempre sin cálculo, con responsabilidad, consistencia y honestidad. Porque sé escuchar, porque sé negociar. Porque sé tomar decisiones y sé ejecutarlas.

Soy Carlos Ricardo Benavides y quiero ser el próximo presidente de Costa Rica. Anhelo liderar al país hacia su recuperación económica y social, quiero trabajar duro, junto a ustedes, para que cada costarricense tenga las condiciones de vida que merece, para que nuestro destino común esté lleno de prosperidad y de esperanza.